MUJERES QUE CORREN CON LOS LOBOS

A mis Queridas Hermanas: Más de una vez he tenido el manuscrito en mis manos y más de una vez lo empezaba  y lo volvía a poner en la estantería. Cada vez que me sucedía esto,  una sonrisa se me dibujaba en el rostro que indicaba que el libro iba a estar ahí siempre que…